miércoles, 7 de diciembre de 2011

Neuf

Presupongo que la vida ha depositado en él todo lo que ha ido arrancándole a las vidas de los otros, que ha ido remendando pedazos de desconocidos para crear un alguien parecido a lo que le gustaría ser o a lo que le gustaría que lo demás fueran.
Presupongo que ha ido desechando expectativas a lo largo de los meses y que espera terminar por no esperar nada, para que la única acción que deba realizar sea, solo ser.
Presupongo que acabó por quedarse en lo vano del asunto, se cansó de cavar para llegar a lo profundo de las cosas e hizo su vida en la tierra más mortal. El cielo se volvió para él algo mundano y material, puramente efímero. Despreció el tiempo como herramienta. Para avanzar o para estancarse, lo desprecio de igual forma. Decidió rozar los momentos sin querer agarrarlos del todo y tardé más tiempo en desconocerle que en conocerle, porque hay distancias que no se miden, o al menos, eso presupongo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario